24 de octubre de 2012

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Siete palabras.

MUÉVETE.- Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

TOCA.- Toca las partes que amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

ESCUCHA.- Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

SIENTE.- Siente el dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enojate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo. 

CONFÍA.- Tu sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.

REÚNETE.- Reúnete con los hombres y mujeres que amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

RECIBE.- Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos, menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.


 (Eduardo Wigand)

6 de marzo de 2012

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Después de la tormenta siempre sale el sol.

Puedo empezar por pensar antes de actuar, es que mis ojos se abrieron y me di cuenta, ya es una vez más. Puedo empezar por dar, amor entregar, pintar un dia más con el color que yo le quiera dar, arcoiris en cada lugar, aprendiendo a ser capaz sin dar un paso atrás. Y cuando tu angel baje y me haga despertar, día a día me darás la bendición de contemplar.

Que ahí está, ahí está, el primer rallo de luz ya bajo, hay que despertar. Y ahí está, ahí está, es el nuevo sol que te viene a acompañar. Un nuevo día es una nueva melodia, hoy me llenarás de alegría. Un nuevo dia es una nueva poesía, hoy quiero llenarte de energia.

Hoy entenderé lo que no entendí ayer, hoy tendré lo que queria y antes no podía tener, hoy quizá deguste un fruto que antes no probé, entonces reiré, y me hara bien. Es que es cíclico, a diario el mismo período, desde el principio de los tiempos jah así lo creo todo, y lo típico, es que los dias se vallas rápido, y te olvides de notar que en cada día hay algo mágico.

Y desperté con ganas de ser importante. De renacer, ser alguien mejor que antes. Vi que en cada día Jah envía una nueva chance, pa que lo intentes nuevamente, no te canses. Cuando el vivir se vuelve una lucha constante, una canción puede ayudarte pa que aguantes, y si hoy no fue tu día se de algo reconfortante:

Sabes que la lluvia nunca dura para siempre, después de la tormenta sale el sol brillante, olle la lluvia nunca dura para siempre. Despues de la tormenta siempre sale el sol brillante, después de la tormenta siempre sale el sol.

Que ahí está, ahí está, el primer rallo de luz ya bajo, hay que despertar. Y ahí está, ahí está, es el nuevo sol que te viene a acompañar. Un nuevo día es una nueva melodia, hoy me llenarás de alegría. Un nuevo dia es una nueva poesía para disfrutar...

(Un nuevo día - Zona Ganjah)

8 de septiembre de 2011

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Sé feliz.

William Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, por eso ámala, se feliz y siempre sonríe, solo vive intensamente y recuerda: antes de hablar, escucha; antes de escribir, piensa; antes de herir, siente; antes de odiar, ama; antes de rendirte, intenta; antes de morir, vive.

18 de agosto de 2011

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El valor de la palabra.

No entiendo la gente que pide perdón. La gente actúa con total liviandad, total haga la barbaridad que haga después te pide perdón y listo. Para mí ‘nos vemos’ es ‘nos vemos’, ‘te llamo’ es ‘te llamo’, ‘te quiero’ es ‘te quiero’. Si yo digo que voy a estar ahí vos sabés que voy a estar ahí. Ahora cuando alguien me dice a mí que va a estar ahí lo dudo, porque se perdió el valor de la palabra. Te pueden fallar total después vienen, te piden perdón, y ya está, así de fácil.

27 de julio de 2011

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El soma.

El soma es una droga que aparece en la novela Un mundo feliz (Brave New World) (1931) de Aldous Huxley, en la que los personajes la consumen cuando se encuentra deprimidos y con ella curan sus penas.

El mundo está lleno de soma. Para algunos su soma es el trabajo, se intoxican de trabajo para no tener que pensar en su propia vida. Uno dice “ bueno dentro de todo es sano”, pero no, no es así para nada, de hecho no hay ninguna diferencia con un químico casi, uno busca no pensar, no sentir. Y la verdad es que al final todos necesitamos eso un poco. Comer chocolates, helado, llenar la boca, el estómago, el vacío, para que no haya lugar para ningún pensamiento ni ningún sentimiento. Buscar la risa cuando el corazón nos pide llorar, esa es otra manera de soma. ¿Y quién puede juzgar algo así? Si lo hacemos todos. La realidad es tan difícil de soportar a veces que todos necesitamos un poco de soma. A veces usamos a otra persona como si fuera una aspirina, para calmar un dolor, para taparlo, para no sentirlo. Nos aturdimos, nos distraemos ¿Quién no lo hace?

¿Pero qué pasaría si nos animáramos y por un ratito, al menos por un ratito, dejáramos de lado nuestro soma? Todas esas cosas que nos aturden, que nos distraen, que nos adormecen ¿Qué pasaría? Si dejáramos nuestros somas nos encontraríamos a nosotros mismos. Dejaríamos de huir de nosotros, de nuestra piel, de nuestro deseo. ¿Qué pasaría si dejáramos de aturdirnos con lo urgente, con el incendio, y nos ocupáramos de lo importante? Debajo del soma, tapado, está lo que somos y lo que sentimos. Y para mí, mi opinión, es que lo más importante y lo que mejor que puede hacer uno es ser fiel a uno mismo.
© 2010 Melisa Andrea Tenaglia. Todos los derechos reservados.